HISTORIA DE LA ANESTESIA
DE LOS RECURSOS NATURALES UTILIZADOS COMO ANALGÉSICOS AL DESCUBRIMIENTO DE LA ANESTESIA
Probando y desechando aprendió el hombre prehistórico a identificar las plantas que podían calmar el dolor producido por una herida, o el ardor en la piel causado por el contacto con hojas tóxicas.
Cierto es que algunas sustancias presentes en su entorno vegetal podían afectar su salud, pero también que utilizadas en dosis adecuadas, algunas resultaban eficaces como analgésicos.
Con el transcurso de su evolución, la humanidad utilizó en todas las regiones del planeta productos naturales, y derivados de ellos, para mitigar el dolor causado por lesiones fiscas, o en primitivas intervenciones quirúrgicas.
Emplastos de lodo, compresas frías, el vino, en ocasiones mezclados con sumo de plantas o raíces, como la adormidera, la corteza del sauce, el opio, el cannabis, el beleño, la mandrágora, el acónito, o las hojas de coca.
Primeras referencias sobre los analgésicos precursores de la anestesia
Al médico suizo Paracelso se atribuye la elaboración y nombre del láudano, un compuesto de opio, beleño, almizcle y ámbar
utilizado como calmante y soporífero en sus prácticas médicas. Con el transcurrir del tiempo al láudano de Paracelso siguieron otros, compuestos con diferentes sustancias, pero siempre utilizando como base el opio.