Universidades Medievales

Contexto histórico que favoreció el surgimiento de las primeras universidades europeas y de las facultades de medicina vinculadas a ellas

 

La promulgación del Edicto de Milán y la consolidación doctrinal impulsada por el Concilio de Nicea contribuyeron de manera decisiva al fortalecimiento del cristianismo en Europa. En este proceso, las alianzas políticas entre las principales monarquías europeas y el Papado desempeñaron un papel fundamental: la Iglesia otorgaba legitimidad religiosa a los gobernantes, mientras que estos ofrecían protección, recursos y respaldo institucional a la autoridad eclesiástica. Así, la  alianza político-religiosa consolidaba el cristianismo como la religión dominante del continente.

Se debe recocer que dentro de este contexto, la Iglesia no solo ejerció influencia espiritual y política, sino también educativa. Durante la Edad Media, los monasterios, las escuelas catedralicias y otros centros vinculados al clero conservaron, copiaron y transmitieron gran parte del conocimiento clásico grecolatino. Estos espacios se convirtieron en antecedentes directos de las universidades medievales, pues reunían maestros, estudiantes y textos especializados bajo una estructura institucional orientada a la enseñanza. Con el crecimiento de las ciudades, el aumento de la administración eclesiástica y estatal, y la necesidad de formar juristas, teólogos, médicos y funcionarios, surgieron comunidades académicas más organizadas, conocidas como universidades.

En este proceso, la medicina ocupó un lugar cada vez más relevante. La Escuela Médica de Salerno, en el sur de Italia, destacó como uno de los principales centros europeos de enseñanza médica medieval, al integrar conocimientos de tradición grecolatina, árabe y judía. Posteriormente, universidades como Bolonia, París y Montpellier consolidaron la enseñanza de la medicina dentro de estructuras académicas formales. Las facultades de medicina permitieron sistematizar el estudio del cuerpo humano, la enfermedad, la terapéutica y los textos médicos clásicos, especialmente los atribuidos a Hipócrates, Galeno y Avicena. De esta manera, el desarrollo universitario medieval contribuyó a transformar la medicina en un saber organizado, regulado y transmitido mediante programas de estudio, grados académicos y autoridades docentes reconocidas.

Profundizando sobre la importancia de las escuelas monásticas y catedralicias dentro de la educación medieval, y sobre el en el surgimiento de las primeras universidades europeas
Durante la Alta Edad Media europea, las escuelas monásticas y catedralicias desempeñaron un papel fundamental en la preservación, transmisión y desarrollo del conocimiento dentro del cristianismo occidental. Estas instituciones reflejaron el compromiso de la Iglesia con la formación intelectual y religiosa, especialmente durante los siglos XII y XIII, periodo en el que la educación comenzó a adquirir mayor organización y alcance.
Las escuelas monásticas se consolidaron como espacios esenciales para el estudio, la copia de manuscritos y la preparación espiritual de quienes ingresaban a la vida religiosa. Por su parte, las escuelas catedralicias, vinculadas a las iglesias catedrales, se orientaron inicialmente a la formación de candidatos de las diócesis que buscaban incorporarse al servicio clerical.
Con el paso del tiempo, estas escuelas ampliaron su función educativa al recibir también a estudiantes laicos, en su mayoría jóvenes pertenecientes a familias nobles, quienes se preparaban para asumir cargos relevantes tanto en la Iglesia como en la administración del Estado.

Surgimiento de la primeras universidades europeas
Los Studium generale (del latín, estudio general; plural: studia generalia) fue la institución que dio origen a las primeras universidades de la Alta Edad Media europea. Los studia generalia debían cumplir tres condiciones: admitir estudiantes de cualquier procedencia geográfica, garantizar la libertad académica e impartir enseñanza superior en alguna de sus escuelas o facultades. De esta estructura surgió el término «universidad», derivado del latín «universitās magistrōrum et scholārium» , es decir, comunidad de profesores y estudiantes.
La composición original de esta organización corporativa de profesores y estudiantes aludía a comunidades o gremios que obtenían reconocimiento legal mediante permisos concedidos por reyes, príncipes, prelados de conventos, o de las ciudades donde se establecían. Su principal rasgo docente era un método de enseñanza dividido en tres etapas: primero, el estudio de las artes liberales, organizadas en el trivium —gramática, retórica y lógica— y el quadrivium —aritmética, geometría, música y astronomía—; después, en la especialización de disciplinas superiores como derecho, medicina o teología.

La Universidad de Bolonia
Fundada en 1088 surgió en torno a los gremios formados por estudiantes de derecho. No obstante, su escuela de medicina se estableció relativamente tarde, comparándola con la fundación de la escuela de Derecho. Algunos historiadores sitúan su fundación y posterior institucionalización entre los años 1260 y 1316, fecha en que fue reconocida oficialmente como una asociación de estudiantes de artes y medicina (Ars dictaminis), cuya actividad docente incluía gramática, lógica, filosofía aristotélica, matemáticas y medicina.
La enseñanza de la medicina fue iniciada en 1260 por Tadeo Alderotti, combinando la erudición árabe con el espíritu griego; buscando las causas de las enfermedades en la ciencia más que en la religión, una muy atrevida concepción para la época.
Durante los muchos años que Alderotti ocupó el cargo su talento educativo le hizo merecedor del sobrenombre “Maestro de Médicos” que le otorgaron sus colegas. No obstante, el médico que más influyó en la capacitación médica de Bolonia fue Mondino de Luzzi (c. 1270), el primer estudiante medieval de anatomía y profesor de esta universidad italiana hasta su muerte en 1326. Hacia 1400, la facultad de medicina ofrecía un programa de cuatro años que incluía medicina teórica y medicina práctica. Este currículo de estudios permaneció vigente hasta 1600, año en que se incorporaron estudios de medicina clínica, botánica médica, anatomía y cirugía.
Antecediendo a los grandes médicos de la Universidad de Montpellier, Mondino se destacó como anatomista. En 1316, publicó «Anathomia Mundini«, la primera obra dedicada exclusivamente a estudios anatómicos, fundamentándose específicamente en la disección de cadáveres humanos. Lamentablemente apegada a la anatomía galénica, las descripciones de los órganos internos del cuerpo humano presentaban inexactitudes, aunque debe reconocerse su importancia por la creciente estimulación y difusión de los conocimientos anatómicos. «Anathomia Mundini» mantuvo su vigencia hasta la aparición en la historia «De humani corporis fabrica» de Andreas Vesalius en 1543.

La Universidad de Montpellier
Fundada en c980 obtuvo la autorización para ejercer y enseñar medicina en 1180, por medio de un mandato de Guillermo VIII de Montpellier. A partir de 1170 un primer núcleo de médicos y profesores formó el embrión de la futura Universidad de Medicina. Cuarenta años después, el 17 de agosto de 1220 el cardenal Conrado de Urach, le confirió sus primeros estatutos institucionales y, el 26 de octubre de 1289, el Papa Nicolás IV la confirmó como una Universidad Médica. Asociados a Montpellier pasan a la historia los nombres de tres médicos que promocionaron la fama a la Universidad: Arnoldo de Villanova (c. 1240 -1313), Henri de Mondeville (1260-1320), y Guy de Chauliac( 1290-1368).
Villanova fue uno de los más destacados escritores de la Edad Media, pese a que sus aportes personales fueron escasos sus amplios conocimientos de la medicina árabe permitieron que sus obras adquirieran notoriedad y fueran buscadas, incluso por el Papa Clemente V a quien Arnoldo había dedicado un libro. Irónicamente años después sus libros fueron considerados «heréticos».

Los otros dos grandes médicos de Montpellier, Henri Mondeville y Guy de Chauliac estuvieron, el primero, sometido a la voluntad de dos reyes, el segundo a la de tres Papas. Mondeville ejerció como médico del rey Felipe el Hermoso de Francia y posteriormente de su sucesor Luis X. Chauliac durante un período de veinte años ocupó el cargo de médico privado de Clemente VI, Inocencio VI y Urbano V. No obstante, esta dependencia no impidió que sus aportes a la medicina trascendiesen su época.
Mondeville fue profesor de Anatomía y Cirugía en Montpellier entre los años 1301 y 1304. Aunque en sus escritos se observa una gran influencia árabe, ésta no logra opacar su genio, ni la independencia y originalidad de su trabajo, esta última demostrada en una conferencia realizada en 1303, en la cual mostró 13 ilustraciones anatómicas del cuerpo humano, el innovador método educativo que se convertiría en una nueva alternativa de enseñanza, a pesar de que en las rústicas ilustraciones presentadas se percibirían errores tiempo después.

En las obras de Chauliac, como en las Mondeville, se destaca también la influencia árabe, mencionándose en casi todas sus páginas a Rhazes, Avicena o Albucasis. No obstante, Chauliac era un médico comprometido con su profesión carente de soberbia; su franca honestidad le permitía citar modestamente una conocida sentencia de Mondeville: «Si has operado concienzudamente a los ricos por una tarifa adecuada, y a los pobres por caridad, no necesitas jugar a ser monje, ni hacer peregrinaciones por tu alma». También demostró el compromiso con sus obligaciones durante el azote de la Peste Negra en 1348. Mientras muchos médicos huían, él se mantuvo firme, estudiando y enfrentando la enfermedad que cobró miles de vidas en pocos días. Aunque Chauliac fue considerado el más eminente cirujano de la Edad Media europea, cuya obra «Chirurgia magna» publicada en 1363 mantuvo su vigencia hasta el siglo XVII, no debe olvidarse que la cirugía era en ese período medieval poco estimada por los médicos. Por extraordinario que parezca hoy, la Escuela de Medicina de Montpellier, hacia finales del siglo XV, emitió un decreto por el que a partir de entonces sus alumnos no debían estudiar ni practicar la cirugía. Por éste y otros hechos bien autenticados se conoce que el prejuicio de los médicos contra la cirugía era lo suficientemente fuerte como para impedirles reconocer que era precisamente por esta especialidad que la escuela de Montpellier había ganado celebridad.

Una nota necesaria
Sin pretender devaluar los estudios anatómicos ni las prácticas quirúrgicas de esa época, conviene recordar cómo fueron valorados dichos estudios y procedimientos a partir de la Edad Moderna. Respecto de Mondino, no existen dudas acerca de sus desaciertos. En cuanto a Mondeville, Félix Plater expone en su autobiografía detalles de las disecciones que presenció en Montpellier entre el 14 de noviembre de 1552 y el 10 de enero de 1557, periodo en el que solo se realizaron once. Plater señalaba la dificultad que existía entonces para conseguir cuerpos destinados al estudio anatómico, así como los riesgos que asumían quienes robaban cadáveres para venderlos a los anatomistas. Otros historiadores médicos indican, por ejemplo, que en la Universidad de Padua, a mediados del siglo XV, no se contemplaba formalmente el estudio de la anatomía; incluso hasta bien entrado el siglo XVI, las disecciones eran escasas y solían estar precedidas por un discurso catedrático, mientras un “carnicero” o un “cirujano barbero” abría las cavidades del cuerpo.
En conclusión, diversos historiadores médicos han formulado juicios severos sobre la atroz anatomía ejercida en la Alta Edad Media. No obstante, aun reconociendo las limitaciones —en ocasiones de carácter religioso— que dificultaban los esfuerzos de investigación, confirman también los aportes positivos que gradualmente impulsaron el progreso de la anatomía y la cirugía.

Resumiendo
Las primeras universidades europeas que más sobresalieron por su relación con los estudios de medicina fueron las de Montpellier y Bolonia, siendo los médicos más conocidos vinculados a ellas los antes mencionados, aunque no los únicos.
Antes de finalizar la Edad Media se habían fundado en Europa más de 50 universidades, de las cuales más de la mitad erigidas por papas, continuarían dependiendo de ellos. Paulatinamente todas irían incorporando a sus programas de estudios las escuelas de medicinas en las que estudiarían y ejercerían como profesores los médicos de la Edad Moderna que marcaron con sus nombres y sus aportes a la historia de la medicina. En ellas se destacarían, entre los muchos que dejarían su nombre en la historia, Paracelso, Falopio, Andrés Vesalio, William Harvey, y los que a ellos seguirían.

Italia, Francia y España
Escuela Médica Salernitana, Salerno, Italia. Fundada en el siglo IX, fue el primer centro laico de enseñanza médica en Europa.
Facultad de Medicina de la Universidad de Bolonia, 1088, se destacó notablemente en el desarrollo de la ciencia médica y la anatomía práctica durante los siglos XII y XIII.
Facultad de Medicina de la Universidad de París, 1150.
Facultad de Medicina de Universidad de Montpellier, 1180. Recibió sus estatutos formales como facultad en 1220
Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca, España, 1218
Facultad de medicina de la Universidad de Padua, Italia, 1399.

Facultades de medicina alemanas
Facultad de Medicina de Universidad de Heidelberg, 1388
Facultad de medicina de la Universidad de Colonia, 1388
Facultad de medicina de la Universidad de Leipzig, 1409

Principales Facultades de Medicina de Reino Unido
Facultad de Medicina de la Universidad de Oxford, Reino Unido, 1546 comenzó exigiendo la lectura de textos clásicos como los de Galeno e Hipócrates.  
Trinity College, 1546 Universidad de  Cambridge. La cátedra de medicina se encontraba incluida entre las cinco que Enrique VIII agregó a la Universidad

Facultades de Medicina de Estados Unidos. Lamentamos no poder citar todas
Facultad de medicina de la Universidad de Harvard, Massachusetts. 1636
Facultad de medicina de la Universidad de Pensilvania. 1740
Facultad de medicina de la Universidad de Columbia. 1754 (Originalmente King’s College, Nueva York),1754 Ver Más.
Perelman School of Medicine 1775, Facultad de la Universidad de Pensilvania 1740
Facultad de medicina de la de Universidad de Yale, New Haven, 1810 Connecticut.
Facultad de medicina del Geneva Medical College, New York, 1834 Más Información
Facultad de medicina de la Universidad Jhon Hopkins, Baltimore, Maryland,1893
Facultad de medicina de la de Universidad de Yale, New Haven, Connecticut, 1810
Facultad de medicina del Geneva Medical College, New York, 1834
Facultad de medicina de la Universidad Jhon Hopkins, Baltimore, Maryland,1893